Hola...Estuve esperandote toda mi vida sin saberlo. Ese capricho del tiempo de dar vuelta los puntos de cruce es sorprendente; y se me pone la piel de pollo al pensar que la espera incondicional se dio desde un principio, cuando las olas eran otras, el puerto era uno mas chico y tu rostro era un sueño recurrente con forma de orquidea...
El cielo rojizo que se zambullia atras del mar tenia el mismo tono de neon que Corrientes... ...mirando a tus ojos puedo escuchar la espuma del agua... y sentir la caricia de la arena tibia de la tarde...





